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Opinió/política


 
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Hoy se cumplen 30 años de las primeras elecciones municipales tras la dictadura, tras habernos dado una Constitución entre todos.

Eran tiempos de cambio, de fuertes discusiones para llegar a grandes pactos, de nervios, muchos nervios, aún notábamos muy de cerca el fantasma de la dictadura, de la represión.

La policía armada, la del régimen, los grises, estaba en proceso de cambio a la policía nacional de la democracia, a poco de cambiar el uniforme a marrón. Los falangistas aún iban por la calle con la pipa en la sobaquera e incluso alguno en el cinto bien a la vista, pero salvo contadas excepciones y algún que otro cachiporrazo, no pasaban muchas cosas graves.

Los demócratas no nos acobardábamos ante ese ambiente... digamos tenso, salíamos a la calle a expresar nuestras ideas: muchas manifestaciones, muchas caravanas de coches con banderas, muchas noches de pegadas de carteles, llevando cubos de engrudo y escobas en los asientos traseros de coches particulares, que quedaban totalmente pringosos y que había que limpiar antes de irse a dormir, para que no se secara y no tuviera arreglo.

Un mes antes, el 1 de marzo, se habían votado los nuevos Congreso y Senado.

Le tocaba el turno a los municipios i a los consells, llegó el 3 de abril, se votó y, si ya la llegada de la Constitución significó un cambio drástico en la transición, los resultados de las elecciones municipales fue un cambio igual de drástico: los partidos 'perdedores de la guerra' ya no solo estaban ampliamente representados en el Congreso, sino que en muchos sitios ganaron las elecciones.

La alegría por los resultados fue tremenda, desde la hora del recuento hasta la constitución de las corporaciones y días posteriores, fue una larga fiesta de cerca de un mes. Luego, había que ponerse a trabajar, que había mucho que hacer y que cambiar.

Entre otros muchos de toda España, con Madrid a la cabeza, Palma y algunos pueblos de la isla (Alaro...) pasaron a ser gobernados por alcaldes socialistas.

Para muchos, llorando de alegría, ese día fue el del verdadero fin de la guerra. Y había ganado la democracia.

03/04/2009 Les coses d'en Zolople/Opinió/política [es]

   

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